
The Boom Food Restaurant es un sorprendente concepto, el cual une la experiencia de comer con un lugar de entretenimiento. Los chefs de renombre mundial están invitados a cocinar para sus clientes. Estos pueden comprar “boletos” para disfrutar de la comida, el tema, la música, e incluso de la iluminación, todo diseñado por el chef. Incluso hay cursos de cocina en vivo y demostraciones de los chefs.

La arquitectura del restaurante tiene su propio ritmo que oscila entre la sobriedad y la exuberancia. Que le lleva a lo largo de un camino lleno de enlaces, los cambios repentinos y las explosiones en la forma y textura. Un espacio mixto con elegantes detalles, donde el francés clásico de la decoración ha sido disecado, dispersos y ensamblados nuevamente, y los muebles, tienen su propia composición original.

El área se divide en cuatro espacios: la entrada, la barra de la primera mitad del show, el comedor principal y los cubos son las cocinas y los pasillos. Legendarios elementos de arquitectura clásica han sido secuestrados y se colocan en el centro de la gran escalera de negro que en el vestíbulo no es más que una abstracción, una enorme pieza de mobiliario: no va a ninguna parte. Sólo algunas medidas para sentarse mientras espera. La inmensa araña LED encima de la barra de ultima tecnología. La inesperada interacción de molduras de lujo en el comedor genera una zona tridimensional con aire fresco.

El auge de la alimentación es diferente en su elegante atmósfera contrastante. La decoración, el mobiliario y el negro de las placas SPKR nos sumerge en la sala de conciertos del sordo, de atmósfera sombría. La discreta iluminación intermitente actúa como un metrónomo. Se introduce, dirige e indica su formación hacia cualquier centro de atención. Las notas introductorias que vienen con el fuego del ecualizador en el hall de entrada se visualizan en una pantalla, donde llamas suben y bajan en respuesta a los agudos y bajos de una partitura musical.

El restaurante es infinitamente modificable ya que se presta a múltiples configuraciones: la cocina de jazz, pop rock, una sinfonía o una actuación. Comensales en el “establo”, sentarse en mesas ortogonales sobre sillas Cabriolet, en un blanco y negro. El diseño fue inspirado por un período de composición, puesto al día.

El depósito es de madera, y los cojines tapizados con cuero blanco sirven para dar la altura de la mesa a fin de no desvirtuar la perspectiva horizontal. Todo esta creado para obtener un sonido acustico y limpio dando prioridad al bienestar.
Diseño: Estudio FRST