El arquitecto japones Kota Mizuishi nos demuestra en esta casa de 65 m2. (de una forma magistral), como el espacio se puede ampliar visualmente, y conseguir que de un espacio tan pequeño salga una vivienda muy acogedora. El terreno solo tiene 52 m2. y para muchos seria casi inviable construir una vivienda, algunos no lo querrían ni para sembrar papas. Pero como sabéis el terreno en Japón escasea y eso hace que se agudice el ingenio al máximo.
La casa esta dividida en dos plantas y consta de baño, salón, cocina y dos dormitorios. Incluso le ha dado para hacer un pequeño porche para el coche. Realmente increíble. Los espacios están resueltos de una forma sencilla, útil y muy precisos, aprovechando cada rincón y hueco.































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